¿Qué enfermedades pueden ser tratadas?
Los medicamentos homeopáticos pueden estar indicados en numerosos enfermedades:
Problemas otorrinolaringológicos y bronquiales:
Otitis, rinintis, faringitis, amigdalitis, laringitis, traqueitis, y bronquitis, asma. Tanto infecciosos como alérgicos.
Problemas digestivos:
Problemas de estómago: acidez, ardor, pesadez, malas digestiones, flatulencia, úlcera gastro-duodenal, diarrea, estreñimiento. Náuseas, vómitos. Aftas.
Problemas cardiocirculatorios:
Hipertensión arterial, arteriopatías periféricas, problemas venosos: varices, pesadez de piernas.
Problemas ostero-articulares:
Todo tipo de dolor muscular y/o articular sea por artrosis o por artritis: dolor de cuello, de hombros, de codos, de muñecas. Lumbago, lumbociática, dolor de rodillas, dolor de tobillos etc.. Esguinces, contracturas etc..
Problemas urológicos:
Infecciones urinarias de repetición, prostatismo
Problemas ginecológicos:
Dolor durante la regla, alteraciones de la regla, síndrome premenstrual, trastornos de la menopausia.
Problemas dermatológicos:
Eczemas, urticarias, acné, forúnculos de repetición, herpes simple y zoster
Cefaleas y migrañas
Problemas oftalmológicos
Conjuntivitis, blefaritis, orzuelos, dacriocistitis
Problemas de comportamiento:
Ansiedad, angustia, depresión, estrés, cansancio psíquico
En los niños:
Otitis, anginas, bronquitis, asma, diarreas, vómitos, problemas de piel, aftas, problemas durante la dentición, trastornos del sueños, alteraciones en el rendimiento escolar, alteraciones en el comportamiento.
En las enfermedades de repetición los medicamentos homeopáticos aumentan las defensas y regulan el organismo del sujeto enfermo haciendo que este deje de enfermar. La homeopatía es una excelente medicina preventiva.